Tratamiento para el Colapso Nervioso
El tratamiento del colapso nervioso involucra diversas estrategias que incluyen atención psicológica, mejora de las habilidades sociales, y reorganización del estilo de vida. Éstas son algunas pautas:
• Si su contexto involucra una infancia de mucho estrés que incluye abuso, negligencia, problemas de alcoholismo o drogas, violencia doméstica, o inestabilidad mental de uno o ambos padres – reconozca que le han brindado un modelo de vida deficiente o ineficaz. Es útil comparar sus prácticas sociales y de crianza con aquellas recomendadas en los libros y revistas de auto-ayuda o consejos. Por ejemplo, es posible que tengamos dificultades para criar a nuestros propios hijos debido a malos modelos en nuestra niñez. Quizás estemos usando técnicas de crianza – que aunque fueron aceptables en nuestro hogar durante nuestra infancia – pueden incrementar los problemas de nuestros hijos. Por ejemplo, los hogares con mucho estrés a menudo producen padres que abofetean a sus hijos o les arrojan objetos cuando están enfadados. No es de sorprender que los niños que se crían en estos ambientes emplean las mismas conductas cuando crecen y se convierten en adolescentes y adultos, lo que suele traducirse como problemas de conducta en la escuela y en la comunidad. Al igual que cuando revisamos nuestras computadoras para detectar un virus, es útil revisar nuestras conductas en busca de signos de una programación mental y social defectuosa o inadecuada.
• Los hogares con mucho estrés suelen extender nuestra tolerancia a malas situaciones, porque se nos han enseñado “estándares” incorrectos de lo que constituye una conducta aceptable. Como resultado de esta “alta tolerancia” aceptamos malas situaciones o situaciones abusivas, con frecuencia porque situaciones similares estuvieron presentes en nuestro hogar. Por ejemplo, si su padre o su madre eran alcohólicos, a usted le puede parecer “normal” beber una cerveza en el desayuno. Si hemos desarrollado un alto nivel de tolerancia a las malas situaciones, podemos llegar a pensar que todas las relaciones involucran gritos, celos, violencia doméstica u otras conductas abusivas. Tener una “alta tolerancia” a las malas situaciones nos asegura que las situaciones negativas continuarán formando parte de nuestra vida. He trabajo con algunas familias dónde la violencia doméstica es un acontecimiento semanal. Para reducir los problemas creados un por una alta tolerancia a situaciones disfuncionales, es útil pedirle opinión a alguien a quien usted considera emociona y socialmente estable y saludable. También puede imaginar que sus decisiones están siendo analizadas por un comité de personas que usted considera que toman buenas decisiones. Esta estrategia nos permite mejorar nuestras habilidades de toma de decisiones, imaginando cómo sería una respuesta o una decisión saludable, especialmente si nuestras habilidades sociales deficientes o nuestro mal juicio personal nos están creando más problemas. Al enfrentarnos con una situación o decisión, podemos decirnos a nosotros mismos: “¿Qué pensaría el tío Bob o el Pastor Jones acerca de esta situación? ¿Cuál sería su consejo?” Si pensamos en los malos criterios anteriores, sabremos qué hubieran pensado esas otras personas que nos darían un buen consejo. Si queremos tener relaciones saludables, debemos buscar la guía de personas que establecen relaciones saludables. Si queremos una vida estable, tranquila – debemos buscar el consejo de aquellas personas que tienen una vida estable y tranquila. Si sufrimos de un colapso nervioso, nos complicaremos la vida pidiéndole consejos a la gente equivocada. No tiene sentido preguntarle a un indigente cómo convertirse en millonario.
• Cuando tenemos un contexto de dificultades personales, familiares y sociales, es difícil decidir qué es lo normal y lo saludable. Esto se relaciona con la “alta tolerancia” a las situaciones negativas. Después de una serie de relaciones abusivas o deficientes – una pareja normal o saludable puede, de hecho, parecernos extraña. Si tenemos un berrinche y le gritamos a la persona sana: “Sal de mi vida” – ¿adivinen qué sucederá? Es muy probable que hagan exactamente eso que le pedimos, saldrán de nuestra vida. Lo más probable es que no nos griten ni nos contesten, que no discutan o riñan con nosotros, ni que traten de arreglar la situación. Estas personas no nos arrojarán un ladrillo por la ventana con una nota adjunta que diga “Te amo”. Su decisión saludable será la de evitar una relación que incluya agresividad, berrinches u otras formas de mucho estrés y drama. Después de una relación abusiva, quizás sintamos que nuestra pareja sana no nos ama porque no son agresivas o violentamente celosas. Debemos usar nuestro contexto y nuestras experiencias para evaluar y juzgar nuestras situaciones actuales. Como podemos esperar, esto traerá más de lo mismo. Si pensamos que somos un “imán que atrae basura” o si decimos “Siempre termino en el mismo tipo de relación” – es posible que estemos ignorando involuntariamente a las parejas sanas porque ellas no actúan como lo hacían nuestras parejas anteriores que eran abusivas, controladoras o emocionalmente desapegadas.
• El tratamiento psicológico o de salud mental es muy útil, y a veces toma diferentes formas. Si tenemos síntomas de una depresión clínica o un trastorno de ansiedad, los medicamentos pueden ayudar. Buscaremos indicadores como los problemas de sueño y apetito, ataques de llano y de pánico, y otros indicadores. Nuestra baja estima y nuestros problemas de salud mental también pueden ser tratados a través de una terapia o asesoramiento individual o de grupo. Las psicoterapias modernas pueden centrarse en mejorar las habilidades de toma de decisiones y en mejorar nuestra actitud. Los profesionales de salud mental también pueden remitirnos a quienes tratan situaciones sociales específicas como los hijos de padres alcohólicos, las víctimas de abuso, etc.
• Cuando buscamos un tratamiento de salud mental, es importante explicar bien los síntomas. Por ejemplo, la mayoría de los medicamentos psiquiátricos son, de hecho, prescriptos para pacientes no psiquiátricos. Esto suele ser peligroso. Por ejemplo, un auto diagnóstico de “colapso nervioso” puede ser interpretado erróneamente como un trastorno de ansiedad más que una depresión. Los medicamentos que disminuyen la ansiedad quizás tengan muy poco efecto (o ninguno) sobre nuestra depresión. En un estado emocional relativamente extraño, nos encontramos “calmadamente deprimidos”. Informe a su médico de los síntomas exactos, tales como ataques de llanto, problemas para conciliar el sueño, etc. a fin de mejorar su tratamiento.
• Busque activamente mejorar sus habilidades emocionales y su juicio. Las personas se vuelven casi expertas en cualquier cosa que estudian y practican. Por ejemplo, un buen golfista sabe cuántos hoyo tiene su pelota de golf – 336 en una pelota de golf estadounidense y 330 en una pelota de golf británica. Comience a leer, investigue diferentes opiniones y recomendaciones, y pida consejo a profesionales. Leer nos permite aprender acerca de cualquier cosa y la red Internet es la biblioteca casera más grande del mundo. A modo de otro ejemplo… Nunca jugué golf, pero sí sé leer y encontré muchas respuestas a las preguntas que fueron surgiendo a lo largo de mi vida. Encontré cuántos hoyos tiene una pelota de golf buscando en Internet. Aprenda todo lo que le sea posible acerca de las situaciones o dificultades que está enfrentando en su vida diaria.
• Las personas emociona y/o socialmente inestables suelen rodearse de personas que sufren de un colapso nervioso. Estas personas inestables pueden ser amigos o familiares. Para estabilizar nuestra vida, debemos trabajar para mover a estas personas a una distancia que sea emocional, social o financieramente segura para nosotros. Cuando las personas que sufren un colapso nervioso hacen un inventario de sus relaciones, a menudo encuentran una cantidad de gente que se aprovecha de ellos por lo que refiere a su tiempo, dinero, trabajo, responsabilidad, etc. Debemos volvernos asertivos y desarrollar una posición con respecto a esas personas. Podemos establecer reglas tales como 1) Sólo cuidará a los niños de otras personas una vez por semana, 2) Está bien que me pidan 20 dólares a la semana, pero no más, o 3) Con gusto oiré tus historias, pero sólo cuando me llames de día. Las personas que se aprovechan de nosotros son egoístas y les importa muy poco cómo su actitud crea más estrés a nuestras vidas. Ellos, rara vez pondrán un límite a su propia conducta para nuestra protección. Cuando adoptamos una posición firme, es muy posible que protesten o intenten castigarnos o hacernos sentir culpables. Si los amigos que piden dinero protestan - “Si sólo me puedes prestar 20 dólares por semana, no me verás más” – use los veinte dólares que ya no tendrá que prestarle más para hacer amigos saludables e invitarlos a almorzar.
• Desarrolle un plan a largo plazo para mejorar su estilo de vida. Muchas personas desarrollan planes a uno, dos o tres años. Es posible que haya cosas que deba dejar de hacer… y cosas que tenga que empezar a hacer. Podemos comenzar a remitir a los amigos inestables al centro de salud mental en lugar de intentar resolver sus problemas solos. Podemos inscribirnos en un tratamiento de salud mental. Podemos buscar oportunidades de mejorar nuestra situación social en el trabajo. Podemos comenzar un programa para mejorar nuestra autoestima (ejercicios, pérdida de peso, estudios, etc.). Cuando estamos ansiosos, la idea de un plan a dos años puede parecer abrumadora. En realidad, todas las personas que obtuvieron un título terciario tenían un plan de dos a cuatro años para mejorar su vida. Los planes a largo plazo pueden ser muy exitosos.
• Haga un esfuerzo por controlar, reducir o eliminar aquellos aspectos de su vida que le suman estrés. Esto puede incluir cosas como los cigarrillos, el alcohol, el juego, etc. Trate de mejorar sus decisiones financieras y sociales. Haga un inventario mental de las cosas que le preocupan, decida qué puede hacer para reducir el estrés en cada situación, y desarrolle un plan. Controle un poco sus vicios. Si queremos desarrollar nuestras habilidades sociales, beber cerveza en el bar local no es un plan eficaz.
• Reconozca que la paciencia y la persistencia brindan grandes beneficios. El número “40” en un lubricante WD-40 nos indica que las primeras 39 fórmulas del laboratorio ¡no funcionaron! Esfuerzo, disciplina y control valen la pena. Coleman Cox dijo “Soy un firme creyente en la suerte. Cuanto más trabajo, más suerte parezco tener”. Con un trabajo esforzado y una gran persistencia, casi todos los cambios son posibles.
• Comprenda que el “colapso nervioso” es su situación actual, no es una enfermedad permanente o una maldición. Los diversos factores asociados con el colapso nervioso pueden ser identificados, modificados, controlados y mejorados. Al ser más activos que reactivos en las actividades de nuestra vida, podemos mejorarla y eliminar el “colapso nervioso” de uno de los muchos términos que usamos para describirnos. En lugar de describirse diciendo “Sufro un colapso nervioso” – usted puede decir “Tengo un excelente matrimonio” o “Tengo una excelente carrera”.